El ecosistema aeroespacial de la entidad no se encuentra centralizado; opera a través de tres polos industriales complementarios con vocaciones productivas bien delimitadas:
1. El corredor Guaymas – Empalme: epicentro de turbinas y maquinado de precisión
Impulsado principalmente por el modelo shelter de parques industriales como los de Tetakawi (Parque Industrial Bellavista y La Atarraya), este corredor costero alberga una de las concentraciones más importantes del continente en fundición de precisión (investment casting) y maquinado de alabes y partes críticas para turborreactores.
2. Hermosillo: ingeniería avanzada, aeroestructuras y ensamble
La capital del estado se enfoca en procesos de mayor valor agregado, ingeniería de diseño, desarrollo de aeroestructuras y ensamble complejo. Destacan recientes inversiones y expansiones de infraestructura tecnológica, como las operaciones orientadas al desarrollo de componentes para turbofanes de última generación.
3. Nogales: interconexión eléctrica, cableado y componentes de cabina
Aprovechando su paso fronterizo directo, Nogales lidera la fabricación de arneses eléctricos aeronáuticos, componentes de aviónica, ensambles mecánicos menores e interiores de aeronaves, sirviendo de enlace inmediato con ensambladores finales en Estados Unidos.